Estoy muerta Pimienta, hemos recorrido quién sabe cuántos kilómetros de la carretera Cancún-Tulum y ni señal de un solo comedero.
-Es curioso Sal; es entonces cuando extraño mis puertos favoritos: Veracruz y Acapulco, donde pululan por doquier.
-¡Mira, allá hay uno!
-¿Qué Oscar y Lalo no estaba en la playa, Pimienta?
-Cierto. ¿Se tratará de una sucursal?
-No lo sé, pero para ya.
-Guardando la esencia de aquellos paraderos de los años 80´s, Oscar y Lalo es una interesante propuesta para todo viajero, y no sólo en lo gastronómico.
-En efecto, tiene ese aire regional que verdaderamente antoja; ve qué entrada tan amigable, con ese maravilloso estero y sus reproducciones mayas que nos remiten a nuestra rica cultura.
-Me gustó su mobiliario, muy caribeño, y su cocina a la vista del comensal…
-Pensé que se trataba de un lugar de pescados y mariscos. Mira qué robusto está su menú, hasta cortes finos de carne.
-Los cevichitos son de rigor… ¡Qué rico está el de caracol!
-A mí me encantó el de camarón, muy superior al de pescado…
-Y hablando de pescado, uno frito para compartir…
-Qué suave y jugoso…
-Ya lo creo, Pimienta, no le dejaste ni los ojos.
-Harto copioso, que no hallo qué más pedir, Sal… Esos frijolitos parecen de la olla… Muy buenos, aunque no me ha matado su arroz.
-Si no te importa, Pimienta, pediré una orden de chiles rellenos, también para compartir…
-Ya lo creo Sal, y me tienta el antojo.
-No sé tú, Pimienta, pero encuentro en su menú disparidad culinaria y… de precios. Lo mismo vale el par de chiles rellenos que un buen corte de carne. ¡Asombroso!
-Reparas en muchos detalles, Sal. Pero en efecto, es algo curioso; hay platillos a mi gusto muy caros y otros baratísimos.
-¿Te has fijado en el movimiento de este lugar? Viene mucho turista…
-También muchos lugareños, Pimienta. Da gusto encontrar en estos parajes un pintoresco lugar que nos acerca a nuestras tradiciones, con la buena mesa caribeña, y con la hospitalidad.
-Es cierto, coincido contigo en todo, su servicio es atento y amigable. Y también encuentro interesante haber hallado este rincón en medio de la nada.
-Lugares como éste deberían abundar a lo largo de la carretera, se antojan como fiel reflejo de nuestras costumbres, tan comunes en otros sitios del país.
-Me siento muy satisfecha…
-Yo también, y encantado de repetir la visita, ahora que estamos de viajeros lugareños.