Año 4 Número 49 Abril 2007

Sal y Pimienta
________________________
Sal y Pimienta
_____________________________

*Las críticas que presentamos en este espacio gastronómico están soportadas en las experiencias personales de expertos en restaurantes de Latitud 21. Todos los lugares que se mencionan aquí son visitados en anonimato y Latitud 21 paga por el consumo. Ningún desembolso de otro tipo influye en los comentarios de este espacio gastronómico.

La rigidez ha quedado obsoleta incluso en la gastronomía, Pimienta.
-¿Para bien o para mal, Sal?
-Depende como lo mires. Como conservadora que soy, aún gusto de ciertas tradiciones tan rígidas como las que se acostumbran en la cocina francesa, por ejemplo. Pero cuando pienso la aventura que significa la conciliación de antojos convengo en la apertura de corrientes gastronómicas, como dicta la tendencia mundial.
-Ahora que lo dices, Sal, creo que es parte de la innovación cada vez más habitual en los nuevos lugares que han llegado a nuestros terruños, y este feudo es clara muestra de ello.
-Definitivamente, Pimienta, Bling se ha instalado con esa audacia que vale señalar. Fíjate en su menú, donde lo mismo encuentras tan tradicionales carpaccios, ensaladas, pastas, sopas y cremas, que aves, carnes, pescados y muchos de los platillos de la tan popular cocina oriental: sushis, sashimis, nigris y arroces.
-Creo que en parte se debe a no restringirse ni a públicos específicos ni tampoco a modas, que en materia culinaria también van regidas por temporadas.
-Aseguro, Pimienta, que será una de sus fortalezas, aunque deben poner especial cuidado en no desvirtuar ninguna de sus propuestas, que creo que ahí radica el peligro.
-Ese sin duda será su reto, Sal, porque aún no consigo quedar del todo encantado. Han sido ya tres mis visitas y me siento confundido. Sus entradas no me dicen verdaderamente nada, el carpaccio, básico en mi dieta, es tan insípido como su sopa de cebolla.
-No difiero, y sé para dónde diriges tus observaciones, pues por mi parte he encontrado en su apartado de pastas algunas sorprendentes delicias, como los ravioles mar y tierra, el risotto con mariscos o el fetuccini dos eclipses.
-Y ahí radica el reto, Sal. Su atrevimiento debiera implicar un dominio total en cada una de sus cocinas. Aunque me han complacido en lo personal algunos de sus platos fuertes, y la pechuga de pato en salsa de compota de higos y bulbo de eneldo es el que verdaderamente me ha seducido. Tiene un equilibrio de ingredientes, texturas y cocciones con las que han explorado con acierto ese híbrido de sabores… y te confieso, esa polenta de garbanzo me ha resultado un bálsamo.
- Por mi parte, Pimienta, el filete de robalo envuelto en jamón serrano con salsa mediterránea a base de pimientos, eneldo y risotto al queso manchego cumple a la perfección con ese propósito.
-Creo que yo también estoy extremadamente rígido.
-Creo que tu rigidez tiene como procedencia otra ajena al tema gastronómico, ¡y ese es el servicio!
-Si me lo pienso bien aciertas, y me está influenciando. No concibo que sean tan desatentos con los comensales; no hay muchas mesas, como tampoco casi nadie al pendiente de nosotros. Y eso es incongruente con la espectacularidad de sus instalaciones, de primer mundo.
-¿No fue porque no aceptan ni tu Visa ni tu Mastercard?
-Eso ha sido circunstancial porque no funciona su terminal, pero ve qué desatentos. Pasan como rayo, y ni tiempo me dan para pedir su encendedor, ¡ni mi bebida!
-A propósito. Veo la carta de vinos reducida en cuanto a marcas, aunque no las procedencias, ni se diga las que tienen por copeo, sólo dos, y nada del otro mundo. El chileno Santa Carolina y otro mexicano que apenas vi, pues casi me arrebataron la carta. Mira qué desatentos a la hora de prenderte tu cigarro, pero ¿y el mío?
-Sal, ¿podríamos pasar al postre para endulzarme el momento? En compensación estoy fascinado con el ambiente del lugar, tiene charm, también con la música, qué extraordinaria selección de videos… Me siento confundido: extasiado con este singular espacio, medianamente complacido culinariamente hablando, y atrozmente devastado con el servicio. ¿Cómo es posible que no cuenten ni con todos los vinos ni con todos los platillos? O que, por ejemplo, no puedas trasladar tu cuenta a la terraza.
-Comámonos un postre y partamos a la terraza ahora que la mencionas, que está de agasajo… y fíjate que el servicio ahí nunca nos ha decepcionado. Me encanta su vanguardia, su exquisita composición de materiales y su divina panorámica.
-Si tratabas de endulzarme este momento, el helado de higos con chocolate de Ferrero Roché lo ha conseguido. Y hasta me ha remordido la conciencia. He sido muy rígido con este espacio que viene a darle al Caribe mexicano un atributo cosmopolita, vanguardista, que no es cualquier cosa. Dejaré entonces también seducirme por esa terraza con un martini de pera… ¡Qué deliciosa noche!
-Quisiera también pasarme tu trago amargo de esa arrebatada bipolaridad, Pimienta, y desde luego tomémonos cuantos martinis te vuelvan a tu estado natural de arrebatado encanto.

E-mail: grimond@dumexique.com

 
Sotano

Turismo

Rueda de la Fortuna
De Primera Intencion
Empresas y Empresarios
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.