Año 4 Número 49 Abril 2007

 

Generalmente el padecimiento del cáncer se guarda como una especie de tabú y se evita mencionar la palabra para no lastimar al afectado. Sin embargo, el conocimiento de la enfermedad y su tratamiento mejoran la relación médico-paciente y el ámbito familiar
Cada día, 46 niños en todo el mundo son diagnosticados con algún tipo de cáncer. En el continente americano este silencioso mal es la causa número uno de defunción infantil, más aún que la fibrosis quística, la distrofia muscular, el asma o el sida.
En nuestro país el cáncer infantil se ha convertido en la segunda causa de muerte entre la población infantil de 0 a 19 años de edad; sin embargo, y no obstante de su alto índice, existe el método de prevención que puede convertir esta abrumadora enfermedad en esperanza, en salud y en vida.
El cáncer en la población infantil representa un verdadero problema no sólo para los médicos tratantes sino también para el ámbito familiar. Los aspectos socioeconómicos causan verdaderos estragos, sobre todo si partimos de la base que la mayoría de los padres de estos pequeños tienen entre los 20 y 29 años de edad, época en que la situación económica por lo general no es boyante y sí los problemas de índole emocional. Estas circunstancias van a incidir sobre la estructura familiar con repercusiones muy negativas en la relación de la pareja, con una alta tasa de divorcios entre los padres de estos pequeños, además de cierto grado de abandono en la relación con los demás hijos.
La enfermedad del cáncer se guarda como una especie de tabú y se evita mencionar la palabra sobre todo para no lastimar al paciente. Este concepto en la actualidad es incorrecto, sobre todo en los pacientes en edad escolar o adolescentes.
Se ha demostrado que el conocimiento de la enfermedad y su tratamiento en éstos mejoran el ámbito familiar, el optimismo para vencer el obstáculo y la relación médico-paciente.
Estas son algunas señales y síntomas, considerando que puede depender del tipo de cáncer y la parte del cuerpo donde se desarrolle: 
Masa abdominal anormal o inflada; fiebre prolongada y sin causa aparente, palidez, pérdida de energía y pérdida de peso; dolores de cabeza persistentes y sin causa aparente con vómito, formación de hematomas con aparente facilidad y sangrados anormales, pérdida del equilibrio y cambios en el comportamiento e hinchazón de cabeza.
A todo lo anterior se agregan los posibles factores de riesgo, como pueden ser los del medio ambiente, las radiaciones, algunas sustancias químicas, los antecedentes familiares.
Si usted sabe o conoce algún niño con alguno de los síntomas anteriores durante varios días o semanas llévelo a su médico o al centro de salud más cercano.
Afortunadamente en nuestro estado hay un grupo de personas altruistas cuyo único fin es el de ayudar a combatir este mal y por lo cual han creado el Grupo Desafío de Q. Roo, e invitan a todos en general a unirse a la campaña mundial contra el cáncer que promueve la Unión Internacional Contra el Cáncer con sede en Ginebra, Suiza. Muchos de sus miembros sufren o han sufrido de este mal. Si usted quiere participar activamente o tener más información al respecto comunicarse al 884-30-48 o al correo electrónico: desafio@cancun.com.mx  También pueden consultar su página web: www.grupoqroo.org.mx

Badi Burad

 
Sotano

Turismo

Rueda de la Fortuna
De Primera Intencion
Empresas y Empresarios
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.