El reciente impuesto cedular por la enajenación de bienes inmuebles aprobado por el Congreso estatal tiene como objetivo primordial ampliar la base de recaudación del estado. Así, el gravamen permitiría a las haciendas estatales obtener, en el caso de Quintana Roo, el dos por ciento de la utilidad gravable en las enajenaciones de bienes inmuebles que lleven a cabo personas físicas.
Este gravamen, que entró en vigor desde el primer día del 2007, establece en el artículo 168-TER-A del decreto número 119, publicado el 8 de diciembre de 2006 en el Periódico Oficial de Quintana Roo: "Son sujetos de este impuesto las persona físicas que perciban ingresos por la enajenación de inmuebles que se ubiquen en el territorio del estado".
De acuerdo con Luis Miguel Cámara, notario público número 30, el gravamen excluye a sociedades mercantiles o civiles que tienen terrenos y que los adquirieron como inversión, así como a los desarrolladores de vivienda, así estos sectores quedan eliminados del impuesto por ser un tributo exclusivamente para personas físicas que vendan un terreno, casa, oficina o comercio.
Igualmente refiere el fedatario, el decreto estipula que son aplicables las mismas exenciones que se manejan en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), en donde, por ejemplo, se establece que quien venda una casa habitación y acredite ciertos parámetros establecidos por la ley no paga este impuesto, así una persona puede exentar una vez al año la venta de una casa habitación y no pagar ISR; esta exención aplica igual al impuesto cedular.
Entonces, expuso, sólo queda un pequeño universo de personas físicas que venden inmuebles que no son su casa habitación, siendo que la mayoría de los inmuebles que no son casa-habitación se adquieren a través de empresas.
“Otro aspecto importante es el hecho de que el impuesto cedular es deducible del ISR que se paga por la misma enajenación, entonces realmente no hace más gravosa la venta del inmueble”, refiere Cámara.
El fedatario detalló que la contribución del dos por ciento se cobra sobre la utilidad gravable, es decir, el precio actual del inmueble, menos los gastos que el dueño haya realizado por la propiedad y el precio de adquisición con las actualizaciones correspondientes, entonces a esa cantidad, denominada utilidad gravable en términos de la Ley del ISR, se le aplicará el dos por ciento, monto destinado a las arcas del estado, “simplemente cambia de bolsa el destino del dinero”.
Luis Cámara explicó que este gravamen ya se implementa en otros estados sin mayores problemas y no es nada nuevo, por el contrario significa simplemente restarle un poco a la federación de sus tributaciones y dárselo a las entidades federativas.
Reiteró que no habrá afectación alguna y que este nuevo impuesto no será problema para la comunidad ni para el sector inmobiliario.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta, Francisco Flota, dijo que la nueva contribución le permitirá al estado tener una cobertura parcial ante posibles recortes del gobierno federal en el rubro del Fondo Nacional de Seguridad y el Programa de Apoyo para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas. (Alejandra Moncisbays).

La inversión es cuantiosa, 3.5 mdd, los riesgos y paradójicamente los beneficios también. El proyecto inicial de Naviera Armamex que buscaba instalar una estación de recepción, almacenamiento y distribución de combustible en Puerto Morelos ha estado sujeto al escrutinio, al implicar una bomba de tiempo ecológica de acuerdo con la comunidad ambiental, científica y hotelera, pero en contraparte una reducción importante en el costo de gasolina, diesel y turbosina para abastecer la demanda de la industria de la transportación terrestre y aeronáutica que se desplaza al Caribe mexicano.
Esta problemática originó que desde hace años se presentaran propuestas de construir ductos o terminales de combustible en la zona. La propuesta anterior a ésta se hizo en el 2003 por parte de la empresa alemana Oiltanking y la mexicana Fermaca, que intentaron la instalación de un ducto así como una terminal de combustible.
Dichas compañías pretendían instalar el ducto y dos terminales de estacionamiento, una en Puerto Morelos y otra en Calica; esta última fue la única aprobada por la Semarnat. Así ante la oposición las firmas desistieron del proyecto.
Las negativas obedecen a las posibilidades de un daño irreparable al mar Caribe, a la zona arrecifal -parte del Parque Marino de Puerto Morelos-, así como una afectación directa al polígono decretado como Area Natural Protegida el 2 de febrero de 1998, que pernearía en la población en general y atentaría contra las inversiones que pretenden impulsar el desarrollo turístico del pueblo pesquero, argumentos de quienes se han opuesto al proyecto.
Del lado económico, independientemente de lo que significa la cuantiosa inversión para Quintana Roo, se calcula una reducción significativa del costo del combustible; actualmente el precio del barril de turbosina es de siete u 11 dólares, debido a que hasta el día de hoy el combustible se transporta por vía terrestre desde el vecino estado de Yucatán; al abastecer de manera directa la demanda de turbosina del Aeropuerto Internacional de Cancún el precio bajaría a tres dólares; asimismo se prevé una disminución de riesgos que implican los accidentes carreteros de autotanques que transportan un promedio mensual de 55 millones de litros del combustible.
Naviera Armamex, presidida por Rodolfo Mora Cordero, inició el proyecto en el 2006 sometiéndolo a las autoridades ambientales para su aprobación. Sin embargo, tras una encuesta realizada entre la población y entre los detractores del primer proyecto, que constaba de un ducto y dos tanques de almacenamiento para 50 mil barriles (seis millones de litros cada uno), la empresa basada en Tampico decidió reestructurar el proyecto buscando nuevas soluciones.
Así el actual esquema contempla un poliducto con lo cual los barcos de Armamex surtirían el combustible, que se enviaría por los ductos hasta la terminal aérea.
Sin embargo, esta es sólo una propuesta que actualmente estudia la empresa ya que la ley reglamentaria del Artículo 27 de la Constitución establece que todas las tierras en México son originalmente propiedad de la Nación, la cual puede conceder su control a los ciudadanos con ciertas restricciones. Así, “la exploración, extracción, producción, procesamiento y distribución del petróleo y sus derivados corresponde única y exclusivamente a la Nación”.
Ante esta situación la naviera está impedida de efectuar su proyecto, aunque se dice en espera de que haya una anuencia y poder iniciar de nueva cuenta el estudio de impacto ambiental con base en esta nueva propuesta de ingeniería.
EL PROYECTO
Son dos los cambios trascendentales del nuevo proyecto: la eliminación de los dos tanques de almacenamiento y la desviación de la tubería, la cual pasará a un kilómetro de la edificación más cercana, según informes del ingeniero Jorge Villalobos, auditor de riesgos de Armamex.
Villalobos explicó que el nuevo plan, en el cual trabaja la empresa, se basa en que los barcos que lleguen al muelle descarguen la turbosina a través de las bombas, por medio de la manguera de descargue conectada al ducto, que cuenta con una cubierta sellable antifugas, y así el combustible pase por el poliducto hasta llegar al Aeropuerto Internacional de Cancún.
El muelle cuenta con dos posiciones de atraque para el manejo de carga general y contenedores y con una posición para transbordadores, y al ser parte de la Administración Portuaria Integral (API) ya cuenta con un canal de navegación para acceso a barcos de bajo calado (Shallow Draft), utilizados para transportar los diferentes combustibles, con capacidad de entre cinco y ocho mil toneladas. Por ello se asegura no habría desviaciones de corrientes de agua, ni necesidad de construcciones de nuevos accesos.
De acuerdo con la naviera esto cancelaría un posible daño a los arrecifes, y respecto a los manglares aseguran tampoco hay afectación pues el sitio en donde se colocará la tubería es zona federal y lo poco que queda de manglar está muerto por las obras anteriores, aunque se contempla construir puentes para permitir mayor circulación de agua y revivir los humedales.
Para construir el poliducto (ducto que maneja varios productos líquidos, en este caso refinados) de aproximadamente 26 km se establecerá el derecho de vía, donde se colocará la tubería enterrada hasta el aeropuerto, de acuerdo a las normas mexicanas y a la reglamentación y normatividad propia de Pemex.
El proceso de instalación de la tubería muelle-tanque que conduce la turbosina del muelle a tierra será en forma aérea, esto es sobre soportes instalados en el muelle y columnas que eviten la flexión por el peso propio de la tubería de acero, bajo las normas establecidas por Pemex.
En primera instancia se pretende que la tubería sea de acero al carbón, pero está en estudio la posibilidad de utilizar fibra de vidrio para evitar la corrosión y mantenerla por más tiempo.
Al llegar a tierra la tubería cruzará por el oeste del puerto y será alojada en una zanja de 1.12cm bajo la superficie y 0.50cm de ancho; dicha estructura estará protegida contra daños mecánicos.
Como medidas de prevención de accidentes la empresa ha estipulado como protección en el área de descarga del barco, durante el atraque del buque en el muelle y antes de iniciar la descarga, la instalación de una barrera de contención (flotadores inflables, con excelente fijación en las olas), con lo cual en caso de derrame se contenga de inmediato.
Asimismo, en caso de derrame del producto en el área de descarga del barco se tiene planeado utilizar el sistema de aspiradora (skimmer), el cual se basa en una bomba compuesta por un armazón de flotación, una unidad hidráulica y un conjunto de mangueras que recuperan el producto y lo bombean desde el skimmer a unos tanques de confinamiento.
En lo que respecta al mantenimiento se establece que cada vez que se suministre combustible se realizará una revisión del poliducto con equipo especial. Además se prevé mantenimiento anual de instalaciones y equipos que incluye: inspección de válvulas, calibración de instrumentos, inspección de red de conexiones a tierra, estadísticas y control de la vida útil de los equipos, entre otros. En caso de un accidente se implementará el Plan General de Emergencias.
Al respecto Villalobos dijo que el trasladar turbosina u otro combustible líquido no representa riesgo, “el gas natural es más riesgoso, son más peligrosos los tanques de gas en una casa por la densidad del LP (gas) que el ducto; los accidentes a los cuales hace referencia la población han sido por gases no por líquidos, los cuales con cámaras de espuma se ahogan. Además en ningún país del mundo ha habido una explosión por turbosina”, acentuó.
En lo que respecta a los seguros la empresa informó que se contratará una reaseguradora internacional y nacional de acuerdo a las instalaciones que se realicen. Además el seguro será integral, ya que cubrirá cualquier riesgo presente en la operación del ducto y en todas las etapas que impliquen el transporte de la turbosina al aeropuerto. (Alejandra Moncisbays)
“Instalar un oleoducto en Puerto Morelos sería como poner una bomba de tiempo y atentar contra las inversiones, así como contra el considerado principal activo del lugar, su zona arrecifal, playas y la comunidad de pescadores. Me opongo terminantemente al proyecto que pudiera resultar en una catástrofe, además de ahuyentar al turismo que al conocer de este tipo de instalaciones en la zona prefiera ir a otro lugar a vacacionar. Puerto Morelos necesita desarrollo, pero no a ese costo”.
Julio Berdegué, Pte. Grupo El Cid.

“El humanismo y la honestidad, así como otorgar un servicio serio y profesional son las garantías que han encontrado nuestros clientes”, refiere Jaime Novelo, cabeza del despacho Novelo y Escoffie Contadores Públicos, SC, pionero de Cancún, con casi 40 años de ejercer la Contaduría Pública y decano del programa del Síndico del Contribuyente a nivel nacional, y además uno de los primeros contadores públicos que obtuvieron su certificación en el estado.
Jaime Novelo estudió contaduría pública en la Universidad Autónoma de Yucatán, pero desde que tenía 21 años empieza a ejercer su profesión, por lo que al graduarse funda con su hermano Luis Jorge el despacho contable Novelo Montalvo y Asociados en la vecina ciudad de Mérida.
Fue por su primer cliente en Quintana Roo, el famoso y legendario don Pablo Bush, fundador del poblado de Akumal hace 35 años, que Jaime Novelo descubre la potencialidad del entonces naciente Caribe mexicano: “Me impresionó la belleza natural de Cancún y el ver cómo surgía una ciudad de la selva, por lo que decido en 1975 dejar mi ciudad natal y afincarme en este destino, a donde llego sin nada pues el despacho de Mérida lo dejo con muebles y clientes a mi hermano”, recuerda con orgullo.
Con el apoyo de un solo colaborador, retoma su despacho en esta ciudad brindando servicio a hoteles, y a la postre a comercios y a otras empresas de servicios.
Ya instalado se integra activamente a la vida de Cancún y junto con otros 14 contadores conforma el Colegio de Contadores Públicos de Cancún, A.C. del cual ha sido su presidente; participa como socio fundador de la Coparmex; fue Oficial Mayor del segundo munícipe de Cancún y presidente del Patronato de la Cruz Roja, entre otros cargos de servicio público.
En uno de sus viajes a Chetumal, hace 32 años, conoce a quien hoy es su esposa, Gloria Aguilar, con quien procrea tres hijos que desde el 2002 están integrados a su firma siguiendo la tradición familiar: “Mi hija Gloria como Licenciada en Administración de Empresas con maestría en Empresas Familiares por la Universidad Politécnica de Catalunia; Jaime como abogado, especializándose en Derecho Fiscal, y Luis Jorge contador público, cursando actualmente la maestría en Administración y Finanzas en la Universidad La Salle”.
La presencia de estos profesionales le ha permitido al despacho enfrentar la competencia que ahora representan otros símiles provenientes de diversas entidades de la República, al poder ofrecer una mezcla de experiencia, juventud, dinamismo y el uso acertado de nuevas tecnologías al servicio de sus clientes, que en la actualidad suman 52 y entre quienes se cuentan la cadena hotelera Occidental, Fast Clean, Cruz Roja, con todas sus delegaciones en el estado, Viajes Divermex, Centro Escolar Balam, Empresa Peraza Riveroll, entre otras.
Cuenta su firma con 16 colaboradores a quienes Jaime Novelo reconoce su profesionalismo para otorgar los servicios de Auditoría para efectos de dictámenes tanto fiscales como financieros, Consultoría y Contabilidad, Defensa Fiscal y Asesoría a Empresas Familiares.
Con la visión de mantenerse entre los primeros, el despacho está estrenando oficinas en su nueva dirección ubicada en la avenida Náder No. 30, Edificio Jade, y también está en proceso de obtener la certificación ISO-9002, ya que pertenece a la firma nacional Lores Rodríguez y Compañía, la cual a su vez es representante en México de la firma internacional PKF North American Network.
Siempre en busca de crecer, el despacho se encuentra en proceso de abrir sus oficinas en Playa del Carmen: “Aún atendemos a pocas personas porque queremos mantener nuestra estrategia de atención personalizada, de vocación de servicio y de hacer siempre la vida más fácil a nuestros clientes”, refiere Novelo a quien algunos llaman el Poeta de la Contabilidad, porque logra hacer de los números un proceso sencillo y de la explicación de los estados financieros normalmente áridos, un tema amable.