Año Número 25 Abril 2005


Sal y Pimienta

* Las críticas que presentamos en este espacio gastronómico están soportadas en las experiencias personales de expertos en restaurantes de Latitud 21. Todos los lugares que se mencionan aquí son visitados en anonimato y Latitud 21 paga por el consumo. Ningún desembolso de otro tipo influye en los comentarios de este espacio gastronómico.

Fíjate, Sal, que anoche conocí un restaurante novedoso, con muchas posibilidades. Se llama Q'Fish, lleva abierto unos pocos meses y ha tenido un éxito instantáneo. Pero no voy a empezar por lo bueno, sino que primero he de contarte lo malo y lo feo.

-Será que andas de mal humor, Pimienta, como siempre que te desvelas. Así que dime, ¿qué tiene de malo?

-No aceptan tarjetas de crédito, y para colmo no te avisan. No hay ninguna advertencia en las paredes, ni tampoco una leyenda en la carta. Así que pides y pides, porque todo está riquísimo, pero luego pasas apuros para pagar la cuenta, porque ya nadie trae dinero en el bolsillo, y terminas con un mal sabor de boca. ¿No es eso absurdo en un destino turístico?

-Sobre todo si los precios están caros.

-Eso es parte de lo bueno: están muy razonables, y te diría que hasta baratos. Una docena de almejas chocolatas, 120 pesos. O de ostiones en su concha, los grandotes del Pacífico, 90. Los ceviches, abundantes, andan entre 40 y 60 pesos. Los tacos de mariscos, 15 pesos. Y los platos de cocina, todos por debajo de 130. Incluso la lista de vinos, aunque muy reducida, es bien accesible. Nosotros bebimos albariño, ese delicioso blanco seco de Galicia, ideal para mariscos, y no pagamos mucho más de lo que vale en el súper.

-No me digas, Pimienta. Entonces, ¿qué tiene de feo?

-Lo feo es que te puedes quedar con las ganas. El concepto de Q'Fish es simple: una marisquería con productos del Pacífico. Eso implica una logística en gran escala, pues traen su producto desde Ensenada, lo cual requiere transporte aéreo y al menos una escala en la Ciudad de México. Y esa parte a veces les falla, sobre todo en las conchas frescas.

-Pero eso se arregla preguntando antes. ¿O tampoco tienen teléfono?

-Eso sería una lata. Es como si tuvieras que hablar a McDonald´s para preguntar si hay hamburguesas. Si su principal atractivo son las conchas frescas, deben arreglar su sistema de proveeduría y tenerlas siempre.

-Lo dicho, Pimienta, estás de un humor de perros. ¿Es que no hay nada más que esté bueno?

 

-De que está bueno, está buenísimo. Como íbamos puros cuates nos la pasamos botaneando. Tienen unos carpaccios de marlín ahumado y de pulpo con mole que están de agasajo. También tienen, a veces, abulón fresco, que nunca había probado en mi vida. Y un aguachile de camarón muy aceptable. Y unos tacos de un ostión gigantesco, el huarache, empanizado, con su salsita picante.

-No me digas que tenían salsa Huichol.

-La verdad no la extrañé. En eso andan bien, porque te colocan en la mesa varias vinagretas, de cebolla, de manzana, de jengibre, y varias salsas caseras, de habanero, de chipotle, mil islas, de mayonesa, y hasta algunas de marca, como Guacamaya, Búfalo, Tabasco, de modo que tienes muchas opciones para sazonar, y eso es básico con los mariscos. De hecho, ni les pregunté si tenían Huichol.

-¿Y la cocina? Porque tú eres un troglodita que pide conchas en la noche, pero la gente normal come caliente.

-Yo requiero inmensas cantidades de fósforo, Sal, para estar a la altura de tus apetencias. Así que no probé ningún guiso, pero le eché un ojo a las mesas vecinas y a las caras de gula de los parroquianos. Con esos elementos de juicio, yo hubiera pedido el oily fish, un pescado de fondo de aguas frías, que lo preparan con una reducción de balsámico y chipotle, o un filete de dorado, envuelto en hoja de plátano y hoja santa.

-¿Qué hubiera pedido yo?

-Como eres agridulce, te hubieras dejado seducir por una de tres: la lonja de pescado con jamaica y alcaparras, los camarones al coco con chutney de mango, o la langosta enchilada con mantequilla de lima.

-Esas combinaciones suenan sensuales, y hasta afrodisíacas. Y ya que entramos al tema de la seducción, ¿cómo quedaron tus niveles de fósforo?

-Venga, vamos a la prueba de fuego. Como dicen los clásicos, con que me haya salido uno bueno.

Q'Fish: Avenida Bonampak 117, SM 4 (frente a la gasolinera)

 
 


 

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