-¿De dónde salió el nombre de Kokai?
“Bueno, kokai en maya significa cocuyo… Lo escuché en la canción Caminante del Mayab, me gustó mucho y pensé que era japonés pero no, es maya”.
Trabajando con el hotel Plaza Kokai, Gerardo -hombre de retos- decidió afiliarse a una franquicia americana como Howard Jhonson: “Me entró la idea que necesitaba turismo y pensé que afiliándome a una empresa extranjera iba a tener éxito y que llegarían toneladas de gringos, pero no fue así y luego de 10 años los mandé a su casa porque lo único que hacían era cobrarme, y ahora soy otra vez hotel Plaza Kokai”.
La clave del éxito en los negocios no parece ser ningún secreto para Gerardo, pues asegura que las épocas de crisis también son épocas de oportunidades.
-¿Por qué?
“En las épocas de crisis se ve el temple y el coraje, las oportunidades en que puedes desarrollarte”.
Gerardo Olavarrieta no sólo ha ocupado cargos como militar, también como empresario; ha sido presidente de la Asociación de Hoteles, en donde dice que fue una agradable experiencia y comprobó que tiene muchos amigos. “Tengo más amigos que enemigos, pero yo prefiero los enemigos… Los amigos hablan bien de ti y los enemigos te atacan, ahí es cuando sabes hasta dónde puedes llegar”.
Don Gerardo Olavarrieta León tiene 48 años de casado con la señora María del Carmen Fritsche y tiene tres hijos: Oscar, quien es presidente de la Canirac en Cancún, Arturo y Gerardo, ingenieros civiles y viven en la Ciudad de México, y Silvia quien es licenciada en Relaciones Públicas y estudia contabilidad en San Francisco, California.