La
historia de nuestro Cancún se nos pasa entre páginas.
A 30 años en los que se ha asistido a algunas de las
mayores gestas de su crecimiento, a la evolución de
la técnica, a la consecución de los derechos
humanos, al desarrollo de las artes, a la consagración
del progreso, no podemos evitar recordar que el milenio que
dejamos atrás ha sido el de Colón y el descubrimiento
de América, el de Shakespeare y Cervantes, el de Leonardo
Da Vinci, Velázquez y Picasso, el de Beethoven, el
de Napoleón, el de los viajes a la luna...
Todas las actividades humanas se han visto marcadas por el
progreso: la medicina, la industria, los medios de transportación
y comunicación, la arquitectura, la música,
la literatura y, por supuesto, de manera importantísima,
el mundo de la gastronomía.
Cancún es sin duda uno de los polos turísticos
más importantes de la gastronomía internacional.
Aquí se localizan muchos de los mejores restaurantes
del mundo, ¡pero hay que ver la calidad, servicio, creatividad
y precios! Y el hecho es que no todos los ambientes gastronómicos
de nuestro Caribe mexicano pueden resistir estos sablazos.
Por todo esto, la misión que se nos ha encomendado
no es nada trivial: hurgar lo más posible entre las
calles de la ciudad, la Zona Hotelera, la Riviera Maya, la
isla de Cozumel e Isla Mujeres, hasta dar con todos los rincones
gastronómicos de nuestro destino. Será una investigación
para escoger los sitios que reunirán estas características
y que podrán ser recomendados por Latitud 21. De vez
en vez también tendremos la oportunidad de descubrirles
algunos restaurantes de lugares lejanos. |
¿Las
premisas fundamentales?
1.- Un menú de primer
nivel.
2.- Precios razonables.
3.- Ambiente agradable.
4.- Atención de reyes...
Esto es lo que haremos durante nuestra estancia en cada ambiente
culinario.
El hecho de que podamos colaborar con cada ambiente gastronómico
Téte a Téte (frente a frente), a nuestro parecer
no puede ser más positivo. Debemos decir que contamos
con una excepcional ventaja de partida: ¡nuestra estrecha
amistad con todos los que han contribuido al desarrollo gastronómico
de nuestro Cancún!, y que entablamos desde hace ya
20 años.
Por otra parte, el conocimiento que tenemos de nuestra labor,
por crear y elaborar cocina, y por brindar servicio y atención
a todo comensal, nos ha permitido entregarnos sin reparos
a esta encomienda, y al mismo tiempo respetando el trabajo
de cada quien.
Sabemos que la colaboración entre cocineros no suele
ser frecuente; normalmente existe una sana competencia que
en la mayor parte de los casos aconseja a cada cual actuar
en solitario. En nuestro caso, hemos decidido dejar de lado
cualquier prejuicio profesional y nos preparamos para exponer
una propuesta tan atractiva y necesaria como la de confeccionar
este artículo gastronómico, para dar a conocer
los mejores restaurantes. Esto podría ser el inicio
de la dignificación de nuestra riqueza culinaria.
En cualquier caso el lector tendrá la última
palabra; por el momento nos ha parecido que la suma de nosotros
dos no es “uno” y “uno”, sino un número
múltiple de hechos y sugerencias coquinarias plurales.
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Conforme
avancemos en nuestro esfuerzo por expresar con absoluta congruencia
y objetividad entre el pensar, hacer, producir, innovar, invocar
y poseer un espacio gastronómico, les iremos informando
paso a paso sobre el crecimiento culinario de Cancún,
de los restaurantes de ayer y de hoy, los del pueblo y los del
turista, los que se han mudado del pueblo a Zona Hotelera, y
los que han regresado a su punto de partida. Asimismo, sobre
los eventos gastronómicos que se organicen en este polo
turístico, así como la representación de
la gastronomía mexicana, los esfuerzos de algunos restauranteros
por preservar sus rincones gastronómicos, la presencia
de las autoridades y los grupos que representan a la industria
restaurantera.
Dentro de este primer espacio, queremos mencionar nuestra gratitud
a todos los artesanos del arte de elaborar cocina, y que han
trabajado con nosotros a lo largo de todos estos años
de vida en nuestro Cancún, a nuestros lectores de restaurantes,
cocineros, someliers, camareros y colaboradores. A muchos que
ya no están con nosotros, a los que emigraron a restaurantes
de otras ciudades y países, y a los que todavía
comparten con nosotros la aventura de convertir cada día
en arte los alimentos que llegan a nuestros paladares.
Por todos ellos y por todos los lectores de este artículo
de gastronomía, levantamos nuestra copa y brindamos porque
nuestra labor artesanal coquinaria siga preservándose
en este nuevo milenio.
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