Año 1 Número 1 Abril 2003

Téte a Téte
La historia de nuestro Cancún se nos pasa entre páginas. A 30 años en los que se ha asistido a algunas de las mayores gestas de su crecimiento, a la evolución de la técnica, a la consecución de los derechos humanos, al desarrollo de las artes, a la consagración del progreso, no podemos evitar recordar que el milenio que dejamos atrás ha sido el de Colón y el descubrimiento de América, el de Shakespeare y Cervantes, el de Leonardo Da Vinci, Velázquez y Picasso, el de Beethoven, el de Napoleón, el de los viajes a la luna...
Todas las actividades humanas se han visto marcadas por el progreso: la medicina, la industria, los medios de transportación y comunicación, la arquitectura, la música, la literatura y, por supuesto, de manera importantísima, el mundo de la gastronomía.
Cancún es sin duda uno de los polos turísticos más importantes de la gastronomía internacional. Aquí se localizan muchos de los mejores restaurantes del mundo, ¡pero hay que ver la calidad, servicio, creatividad y precios! Y el hecho es que no todos los ambientes gastronómicos de nuestro Caribe mexicano pueden resistir estos sablazos. Por todo esto, la misión que se nos ha encomendado no es nada trivial: hurgar lo más posible entre las calles de la ciudad, la Zona Hotelera, la Riviera Maya, la isla de Cozumel e Isla Mujeres, hasta dar con todos los rincones gastronómicos de nuestro destino. Será una investigación para escoger los sitios que reunirán estas características y que podrán ser recomendados por Latitud 21. De vez en vez también tendremos la oportunidad de descubrirles algunos restaurantes de lugares lejanos.

¿Las premisas fundamentales?

1.- Un menú de primer nivel.
2.- Precios razonables.
3.- Ambiente agradable.
4.- Atención de reyes...

Esto es lo que haremos durante nuestra estancia en cada ambiente culinario.
El hecho de que podamos colaborar con cada ambiente gastronómico Téte a Téte (frente a frente), a nuestro parecer no puede ser más positivo. Debemos decir que contamos con una excepcional ventaja de partida: ¡nuestra estrecha amistad con todos los que han contribuido al desarrollo gastronómico de nuestro Cancún!, y que entablamos desde hace ya 20 años.
Por otra parte, el conocimiento que tenemos de nuestra labor, por crear y elaborar cocina, y por brindar servicio y atención a todo comensal, nos ha permitido entregarnos sin reparos a esta encomienda, y al mismo tiempo respetando el trabajo de cada quien.
Sabemos que la colaboración entre cocineros no suele ser frecuente; normalmente existe una sana competencia que en la mayor parte de los casos aconseja a cada cual actuar en solitario. En nuestro caso, hemos decidido dejar de lado cualquier prejuicio profesional y nos preparamos para exponer una propuesta tan atractiva y necesaria como la de confeccionar este artículo gastronómico, para dar a conocer los mejores restaurantes. Esto podría ser el inicio de la dignificación de nuestra riqueza culinaria.
En cualquier caso el lector tendrá la última palabra; por el momento nos ha parecido que la suma de nosotros dos no es “uno” y “uno”, sino un número múltiple de hechos y sugerencias coquinarias plurales.

  Conforme avancemos en nuestro esfuerzo por expresar con absoluta congruencia y objetividad entre el pensar, hacer, producir, innovar, invocar y poseer un espacio gastronómico, les iremos informando paso a paso sobre el crecimiento culinario de Cancún, de los restaurantes de ayer y de hoy, los del pueblo y los del turista, los que se han mudado del pueblo a Zona Hotelera, y los que han regresado a su punto de partida. Asimismo, sobre los eventos gastronómicos que se organicen en este polo turístico, así como la representación de la gastronomía mexicana, los esfuerzos de algunos restauranteros por preservar sus rincones gastronómicos, la presencia de las autoridades y los grupos que representan a la industria restaurantera.
Dentro de este primer espacio, queremos mencionar nuestra gratitud a todos los artesanos del arte de elaborar cocina, y que han trabajado con nosotros a lo largo de todos estos años de vida en nuestro Cancún, a nuestros lectores de restaurantes, cocineros, someliers, camareros y colaboradores. A muchos que ya no están con nosotros, a los que emigraron a restaurantes de otras ciudades y países, y a los que todavía comparten con nosotros la aventura de convertir cada día en arte los alimentos que llegan a nuestros paladares.
Por todos ellos y por todos los lectores de este artículo de gastronomía, levantamos nuestra copa y brindamos porque nuestra labor artesanal coquinaria siga preservándose en este nuevo milenio.
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