Y hablando de la cena de anoche, Sal, ¿tú sabes qué es Puerto Madero?
La verdad no, Pimienta. Tenía una amiga en la prepa que era de Puerto Madero, pero creo que ese es un pueblo de Chiapas. No creo que tenga que ver con el restaurante. ¿Me equivoco?
Andas norteada. Este Puerto Madero es en honor a una vieja zona de bodegas de Buenos Aires, no muy lejos de La Boca , el barrio bravo donde surgió el Boca Juniors y el Pibe Maradona. Era una zona feísima, abandonada, con grandes edificios de ladrillo rojo que se caían a pedazos.
Claro, ya me acordé. Fue la que compró el magnate George Soros y la convirtió en una zona comercial de gran lujo, de boutiques, restaurantes, ateliers de artistas, y cosas así. Ahora que lo dices, en las paredes del restaurante hay fotos de época, pero como no tienen ninguna leyenda, los ignorantes no sabemos de qué se trata.
Pero no eres ignorante en materia gastronómica, Sal. ¿Qué te pareció el lugar?
A mí me habían dicho que era un Cambalache mejorado, ya que son los mismos dueños. Pero el sitio tiene su propia personalidad, empezando por las paredes de ladrillo rojo, ya entiendo por qué. Los refrigeradores vitrina a la entrada son un detalle interesante, la contra-barra me pareció muy vistosa, las mesas son amplias, las sillas son cómodas. No tengo queja de la escenografía.
Fíjate que es un lugar que logra cierta intimidad, a pesar de su enorme tamaño. Creo que los espacios están bien manejados, con desniveles en el interior, y con esa espléndida terraza de madera sobre la laguna. El lounge me pareció demasiado convencional, con sus sillones de ratán pasados de moda, cuando ahora se manejan ambientes más relajados y más casuales. Y no te digo nada de las sillas, pero no acepto que un lugar de esa categoría luzca fundas con propaganda comercial, aunque sea de vinos.
Ya que tocaste un tema que te gusta, ¿qué te pareció la carta de vinos? |
Interesante. Por un lado es extensa, con un centenar de etiquetas, variedad que se agradece. Y es meritorio que incluyan marcas como Opus One o Vega Sicilia Unico, aunque los precios sean de locura. Me sorprendió encontrar sólo un par de tintos de uva malbec, ya que es una variedad argentina. Y, desde luego, pienso que valdría la pena la asesoría de un somellier, porque los meseros no tienen ni idea.
No me fijé en los precios, Pimienta. ¿Te parecieron elevados?
En absoluto. El lugar es caro para Cancún, pero muy razonable para el estándar internacional que maneja. Los cortes de pescado sobre 18 dólares, los de carne sobre 24, las ensaladas menos de 10. O sea, razonable para EU y barato para Europa. Tal vez donde haya que estar atento es en los vinos, porque triplican o más el precio del súper, espantando a la clientela. De hecho, vi muy pocas mesas con vino, cuando la comida es perfecta para eso.
A mí me encantó la carne, y que te sirvan una guarnición de cebolla asada y chiles toreados, dándole un toque mexicano. Las papas soufflé, perfectas. La ensalada, tierna y abundante. Y el soufflé de chocolate, para chuparse los dedos. ¿Cómo estuvo tu pescado?
La porción era espléndida, Sal, pero no me parece adecuado que te lo sirvan como la carne, sobre una plancha caliente. Eso funciona con la res, porque mantiene suave la grasa. Pero el pescado es más delicado y se sigue cociendo. Yo pedí un atún sellado, crudo en el centro, pero a media cena ya se había resecado.
Pues la próxima vez pides carne, porque se me antoja volver.
A mí también. Los dueños del lugar son profesionales del ramo, conocen el negocio y mejorarán los detalles. Hay lugares que nacen con ángel y Puerto Madero es uno de ellos. Así que cuando quieras, yo soy materia dispuesta. |